Supremo avala reparto de distritos en Louisiana en medio de acalorado intercambio entre Alito y Jackson
Ketanji Brown Jackson criticó la decisión como "injustificada e imprudente" y sugirió que la corte avaló que Louisiana cancele sus primarias suspendidas
Jackson aseguró que el tribunal debería mantenerse al margen para "evitar la apariencia de parcialidad". Crédito: Alex Brandon | AP
La Corte Suprema de EE.UU. permitió que la importante decisión de la semana pasada que anuló el mapa de distritos electorales del Congreso de Louisiana entrara en vigencia inmediatamente, mientras los funcionarios republicanos del estado se apresuran para rediseñar el mapa antes de los comicios de noviembre, lo que ha generado un intenso intercambio de opiniones entre dos magistrados.
En el caso Louisiana contra Callais, el tribunal decidió por 6 votos contra 3 que el mapa electoral de Louisiana para la Cámara de Representantes —que actualmente incluye dos distritos de mayoría negra controlados por los democratas— es inconstitucional. Las autoridades del estado reaccionaron suspendiendo las primarias para la Cámara de este mes y comenzando a elaborar el nuevo mapa.
Los electores que en principio impugnaron el mapa electoral de Louisiana solicitaron a los magistrados la semana pasada que apuraran el plazo habitual de 32 días entre el anuncio de un fallo y la notificación formal de la decisión a un tribunal inferior por parte del secretario del Supremo.
Asimismo, escribieron que “el tiempo es crucial” ante la proximidad de las elecciones de este 2026, y aseguraron que el asunto debe ser remitido al tribunal de distrito para que este pueda “supervisar un proceso ordenado” para corregir los mapas electorales de Louisiana.
El lunes, la corte concedió esa petición, señalando que el periodo de espera habitual de 32 días del tribunal está “sujeto a ajuste” por parte de los jueces.
Por su parte, la magistrada Ketanji Brown Jackson, una de las tres juezas liberales del tribunal, criticó fuertemente la decisión del lunes, tildándola de “injustificada e imprudente”, sugiriendo además que la corte había aprobado los intentos de Louisiana de cancelar sus primarias suspendidas, parte del “caos” causado por el fallo de Callais.
Jackson aseguró que el tribunal debería mantenerse al margen para “evitar la apariencia de parcialidad”, citando la tradicional desconfianza de la corte a hacer cambios justo antes de unas elecciones.
“Y así, esos principios dan paso al poder”, escribió.
En este sentido, el juez Samuel Alito, autor de la opinión mayoritaria en el caso Callais, se opuso firmemente a una opinión concurrente a la que se unieron sus colegas jueces conservadores Clarence Thomas y Neil Gorsuch, informó CBS News.
Alito tildó las preocupaciones de Jackson sobre una posible apariencia de parcialidad como “infundadas e insultantes”, y alegó que, en todo caso, podrían causar una apariencia de parcialidad si el tribunal permite que los viejos mapas de Louisiana se mantengan vigentes simplemente “dejando que pase el plazo”. Afirmó también que su sugerencia de que el tribunal estaba abandonando sus principios era “infundada y totalmente irresponsable”.
“¿Qué principio ha violado el Tribunal?”, escribió. “¿El principio de que el plazo de 32 días por defecto de la Regla 45.3 nunca debe acortarse, incluso cuando existan buenas razones para hacerlo? ¿El principio de que nunca debemos tomar ninguna medida que pueda ser criticada injustificadamente como partidista?”
El juez conservador argumentó que Jackson, en esencia, está pidiendo que se obligue a Louisiana a usar un mapa electoral para el Congreso que la Corte Suprema había declarado inconstitucional. Jackson rechazó esa acusación, respondiendo en una nota al pie que su “preferencia es que la Corte se mantenga al margen de todo esto, y la mejor manera de hacerlo es atenerse a nuestros procedimientos predeterminados”.
La disputa entre los dos magistrados resalta la trascendencia de la decisión del caso Callais, que podría tener repercusiones trascendentales mucho más allá de Louisiana. Otros dos estados —Tennessee y Alabama— empezaron a última hora iniciativas de redistribución de distritos que podrían resultar en una reducción de escaños para los demócratas.
El fallo restringió el alcance de la Sección 2 de la Ley de Derechos Electorales de 1965, que se ha usado por mucho tiempo para impugnar los mapas de distritos electorales del Congreso por considerarlos discriminatorios desde el punto de vista racial.
En el pasado, los estados del sur por lo general necesitaban crear distritos con mayoría de minorías para cumplir con la Ley de Derechos Electorales y superar las acusaciones de que sus mapas electorales diluían ilegalmente el voto de las minorías. No obstante, en la opinión mayoritaria del tribunal, Alito escribió que los mapas solo violan la Ley de Derechos Electorales cuando hay una “fuerte inferencia de que el Estado diseñó intencionalmente sus distritos para brindar a los votantes de minorías menos oportunidades debido a su raza”.
De acuerdo con el magistrado conservador, ese nuevo estándar se ajusta al texto de la Sección 2 y refleja “avances importantes” de las últimas décadas, incluyendo una participación mucho mayor de los votantes negros y la abolición de las leyes electorales discriminatorias por motivos raciales.
En un voto particular, la jueza Elena Kagan escribió que el fallo Callais “aniquila” la letra muerta, alegando que probar la discriminación racial intencional en el proceso de elaboración de mapas de un estado es “prácticamente imposible”.
“Disiento porque la decisión del Tribunal supondrá un retroceso en el derecho fundamental que el Congreso otorgó a la igualdad racial en las oportunidades electorales”, escribió Kagan, a la que se unieron Jackson y la jueza Sonia Sotomayor.
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