3 alimentos congelados que una dermatóloga recomienda comer para una piel radiante
Descubre los 3 alimentos congelados que la doctora Ana Molina recomienda consumir para combatir el estrés oxidativo y mantener una piel radiante este verano
El brócoli o las espinacas congeladas inmediatamente después de su cosecha pueden retener más vitamina C y polifenoles que los vegetales frescos de varios días Crédito: Shutterstock
La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y sus cuidados son permanentes, aunque con la llegada del verano la hidratación, el protector solar y los alimentos que previenen el envejecimiento son claves. Una experta recomienda incluir en la dieta 3 alimentos congelados que puedes tener en casa para lucir una piel radiante.
La doctora Ana Molina explica por qué, como dermatóloga, compra y consume tres congelados: frutos rojos, vegetales verdes y pescados grasos. Además, hace algunas recomendaciones de cocción para aprovechar al máximo los nutrientes.

Frutos rojos
Los frutos rojos como frambuesas, arándanos y moras conservan todos sus antioxidantes tras su congelación. Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo de la piel, y eso se traduce en menos envejecimiento y más juventud.
Vegetales verdes
Los vegetales como brócoli, espinacas, ajo y cebolla congelada tienen un alto perfil nutricional que se potencia con la congelación. Molina indica que, en algunos estudios, las verduras congeladas tenían más vitamina C, polifenoles y luteína que las frescas después de pasar unos días en el refrigerador. Congelar justo después de la cosecha ayuda a mantener sus nutrientes intactos.
Sobre los beneficios de la congelación de alimentos, la nutricionista británica Rhiannon Lambert explica que el brócoli puede retener las vitaminas y los antioxidantes esenciales, preservándolos durante más tiempo cuando se congela. A diferencia del brócoli fresco, el congelado suele contener más riboflavina (vitamina B2), que es crucial para la salud digestiva y la función cerebral, reseña.

Mientras que la espinaca “mantiene la vitamina C y el folato intactos durante más tiempo, conservando su valor nutricional durante meses”. A diferencia de las espinacas congeladas, las frescas tienen una vida útil notoriamente corta, ya que se marchitan y pierden nutrientes.

Pescado azul y marisco
Molina señala que el salmón, los mejillones o los camarones congelados son una fuente fantástica de proteínas y de ácidos grasos omega-3, que ayudan a mantener la barrera cutánea y reducen la inflamación.
Un estudio reciente descubrió que la mayor parte del omega 3 del pescado sigue estando disponible desde el punto de vista nutricional incluso después de tres meses de congelación.
El secreto está en la preparación
La doctora hace énfasis en la manera de cómo se preparan los alimentos, ya que esto es tan o igual de importante que elegir los más saludables. “El truco está en cómo los usas: evita siempre las salsas industriales y apuesta por aliños sencillos con aceite de oliva virgen extra, hierbas y especias”.
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