Cuántas veces al año debes chequear tu hígado y riñones con un médico
Un control anual puede ayudar a detectar problemas en hígado y riñones. La frecuencia cambia según la salud, hábitos y factores de riesgo
La ecografía abdominal es uno de los estudios más efectivos para chequear la salud del hígado, pero no siempre es necesaria. Crédito: NMK-Studio | Shutterstock
Al tratarse de dos órganos que cumplen funciones vitales, especialmente la filtración de sustancias de desecho, hacerle un estudio médico de rutina a tu hígado y riñones es una muestra de amor.
Muchas enfermedades relacionadas con estos órganos pueden avanzar durante años sin presentar síntomas claros. De allí la importancia de hacer chequeos preventivos y no solo cuando haya señales de alerta evidente, para detectar alteraciones de salud a tiempo.
La frecuencia de estos controles depende principalmente de la condición de cada persona y de la presencia de factores de riesgo.
Lee también: ¿Estar sentado muchas horas puede dañar el hígado? Médicos advierten
¿Cada cuánto debe revisarse el hígado y los riñones una persona sana?
En adultos sin enfermedades conocidas, síntomas o factores de riesgo importantes, los especialistas médicos suelen recomendar un control de una vez al año como parte de una evaluación médica general.
Este chequeo puede incluir un examen físico y pruebas básicas de sangre y orina que permitan conocer cómo están funcionando el hígado y los riñones. Los nefrólogos insisten en que la enfermedad renal es muy silenciosa.
Esperar más de un año para realizar estos controles puede no ser recomendable, especialmente si la persona no mantiene hábitos saludables o tiene antecedentes familiares de enfermedades relacionadas con estos órganos.
¿Quiénes necesitan controles más frecuentes?
Quienes tienen enfermedades crónicas o condiciones que pueden afectar estos órganos suelen necesitar evaluaciones más seguidas.
Las personas con diabetes o hipertensión, por ejemplo, deben prestar especial atención a la salud renal, ya que ambas enfermedades son consideradas factores de riesgo importantes para el deterioro de los riñones. En estos casos, el médico puede recomendar controles al menos una o dos veces al año.
Cuando existe un diagnóstico previo de daño renal o hepático, los especialistas pueden solicitar revisiones cada 3 a 6 meses, dependiendo de la evolución del paciente y de los resultados de los estudios.
También deben tener seguimiento más frecuente quienes consumen medicamentos que pueden afectar el funcionamiento del hígado o los riñones, así como aquellas personas con consumo habitual de alcohol.
¿Qué estudios son los más pertinentes?
Para evaluar la función renal, lo correcto es un examen de creatinina en sangre, la tasa de filtración glomerular y un examen general de orina. Estos análisis permiten identificar cambios en la capacidad del organismo para eliminar desechos.
En el caso del hígado, los controles incluyen pruebas de función hepática, como las transaminasas ALT y AST, además de la medición de bilirrubina para conocer cómo trabaja este órgano.
Si los resultados muestran alguna alteración, el médico puede indicar estudios adicionales, como una ecografía abdominal, para obtener más información.
Esto significa que no requieres hacerte una ecografía abdominal por rutina, sino que existen otros estudios previos más convencionales y económicos. El resto lo indicará un buen médico.
Te puede interesar:
· 6 motivos que dañan el hígado y no tienen que ver con alcohol ni alimentos
· Ola de calor: lo que le pasa a tus riñones si estás más de 6 horas sin tomar agua
· Señales de alerta: los síntomas que pueden advertir un cáncer de riñón