Las tres preguntas que debes responder antes de solicitar el Seguro Social a los 62 años
Antes de pedir el Seguro Social a los 62 años, analiza tus gastos, otros ingresos y expectativa de vida para decidir si te conviene cobrar antes
En Estados Unidos, los 62 años son la edad mínima para solicitar los beneficios de jubilación del Seguro Social. Crédito: dennizn | Shutterstock
Solicitar los beneficios del Seguro Social a los 62 años permite comenzar a recibir dinero lo antes posible, pero también implica aceptar pagos mensuales reducidos de manera permanente. Antes de tomar esa decisión, conviene analizar cuánto necesitarás para vivir, qué otros ingresos tendrás y cuánto tiempo podrías depender de esos beneficios.
En Estados Unidos, los 62 años son la edad mínima para solicitar los beneficios de jubilación del Seguro Social.
Sin embargo, quienes nacieron en 1960 o después deben esperar hasta los 67 años para alcanzar su edad plena de jubilación y recibir el 100% del beneficio que les corresponde.
También existe la posibilidad de retrasar la solicitud después de la edad plena.
Por cada año de espera hasta cumplir 70 años, el pago mensual aumenta 8%.
Por eso, comenzar a los 62 puede resultar atractivo para quien necesita el dinero inmediatamente, pero el efecto sobre los ingresos futuros debe analizarse cuidadosamente.
The Motley Fool plantea tres preguntas fundamentales antes de presentar una solicitud anticipada.
1. ¿Cuántos ingresos necesitarás cada año durante tu jubilación?
El primer paso consiste en calcular cuánto costará mantener el estilo de vida esperado durante el retiro.
El Seguro Social puede representar una parte importante de esos ingresos, por lo que solicitarlo anticipadamente sin conocer primero los gastos podría provocar dificultades financieras posteriormente.
El presupuesto no debería limitarse a los gastos habituales.
También conviene reservar dinero para imprevistos, como reparaciones del automóvil o de la vivienda, además de gastos opcionales, como realizar viajes adicionales.
2. ¿Cuánto dinero tendrás además del Seguro Social?
Una vez estimados los gastos anuales, el siguiente punto es determinar cuánto podrán aportar otras fuentes de ingresos, como una cuenta IRA o un plan 401(k).
The Motley Fool utiliza como ejemplo a una persona que necesita $90,000 anuales durante su jubilación.
Si sus ahorros en una IRA o 401(k) pueden proporcionarle $70,000 al año, podría tener suficiente margen para aceptar un beneficio reducido del Seguro Social a cambio de comenzar a cobrarlo antes.
Si no cuenta con esos recursos adicionales, solicitarlo anticipadamente podría dejar un déficit en su presupuesto.
3. ¿Cuál podría ser tu expectativa de vida?
La tercera pregunta requiere considerar la salud y los antecedentes familiares.
El Seguro Social está diseñado para entregar aproximadamente una cantidad similar de beneficios durante toda la vida independientemente de cuándo se soliciten, pero esa lógica parte de una expectativa de vida promedio.
Una persona que vive muchos años puede terminar recibiendo más dinero en total si retrasa la solicitud y obtiene pagos mensuales mayores.
En cambio, para alguien con una expectativa de vida más corta, comenzar a los 62 puede resultar matemáticamente más favorable.
Aunque nadie puede saber cuánto vivirá, el estado de salud y la longevidad familiar pueden servir como referencia.
The Motley Fool señala que una salud deteriorada podría favorecer una solicitud temprana; por el contrario, estar en excelente condición y tener padres que continúan vivos a los 90 años podría ser una razón para considerar esperar.
En definitiva, no existe una edad de solicitud adecuada para todas las personas.
La decisión de comenzar a los 62 debe considerar conjuntamente los gastos previstos, los ingresos disponibles fuera del Seguro Social y la posible longevidad antes de aceptar una reducción permanente del beneficio.
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