Evalúan si operario del metro ignoró protocolo de seguridad antes de arrollar mortalmente a un pasajero
El trágico incidente ocurrió cuando la ropa de la víctima quedó atrapada en las puertas y el tren avanzó sin que el conductor del metro lo notara
El conductor dijo a los detectives que no le gustaba asomar la cabeza por la ventana del tren por mucho tiempo al salir de las estaciones. Crédito: John Minchillo | AP
El conductor de un tren del metro de Nueva York que arrastró a un hombre hasta la muerte en una estación de Brooklyn a inicios de esta semana dijo a los detectives de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) que no estaba seguro de haber seguido el protocolo correcto, y que tenía reparos en sacar la cabeza por la ventana del tren para hacer una comprobación de seguridad crucial.
Los funcionarios de la MTA están en la obligación de hacer una “revisión” —es decir, mirar por la ventana de la cabina en las dos direcciones para confirmar que no haya personas— cuando un tren sale de la estación.
Una fuente cercana, que solicitó el anonimato por no poder dar a conocer detalles de las pesquisas, informó que los supervisores de la MTA entrevistaron al conductor después del trágico arrollamiento a Yaw Boahene, de 57 años, en la plataforma de Utica Avenue cerca de las 5:48 del lunes.
Asimismo, el maquinista declaró en la entrevista que no había recibido capacitación sobre el procedimiento adecuado para limpiar el andén, agregó la fuente anónima.
El conducto indicó que revisó los monitores del video que muestran la plataforma antes de que el tren saliera de la estación. Señaló a los supervisores que no vio ningún obstáculo en el andén, pero no estaba seguro si mantuvo la cabeza afuera de la ventana luego de que el tren empezara a moverse, dijo la fuente.
La entrevista con el conductor arroja una nueva luz sobre el incidente, que representa la peor pesadilla de cualquier pasajero. Sus declaraciones ponen además en relieve la tensión entre el temor de los empleados del transporte público a ser atacados en el trabajo y su responsabilidad de velar por la seguridad de los pasajeros.
Todavía no se ha aclarado cómo Boahene fue atrapado por la puerta del tren y arrastrado hacia la muerte. La MTA y la Junta Nacional de Transporte se encuentran investigando el hecho.
Demetrius Crichlow, presidente de NYC Transit, declaró que la víctima llevaba una bolsa de plástico azul, usaba un bastón, tenía dificultad para mantenerse de pie y tardó en bajar del tren a la plataforma.
De acuerdo con la fuente, el conductor aseveró que no tenía ni idea de que había arrastrado a Boahene hasta que la tripulación llegó a la estación Jay Street-MetroTech, cuatro paradas de distancia.
Los revisores de los trenes se ubican en el centro de los trenes y son responsables de verificar los andenes antes de que el tren se ponga en marcha para asegurarse de que no haya personas en peligro de ser arrolladas. Como parte de sus funciones, deben mirar por la ventana mientras el tren recorre 75 pies para vigilar la plataforma.
De acuerdo con la fuente, el conductor, contratado en marzo de 2024, declaró a los detectives que había sido agredido a los siete meses de comenzar a trabajar para el sistema y que por ello se tomó un año de baja.
Los revisores suelen ser víctimas de ataques en los andenes cuando bajan las ventanillas para mirar hacia afuera. La MTA reportó que 82 empleados del metro, incluidos revisores, fueron agredidos en el trabajo en 2023, y 46 en 2024.
La fuente señala que, como consecuencia de la agresión, el conductor dijo a los detectives que no le gustaba asomar la cabeza por la ventana del tren por mucho tiempo al salir de las estaciones.
Con poco menos de dos años de experiencia, el maquinista no tenía una rutina fija, aunque conocía bien la línea A, dijo la fuente.
La MTA rechazó hacer comentarios sobre lo que dio a conocer el conductor.
“Se trata de una investigación en curso”, manifestó Eugene Resnick, vocero de la MTA, en un comunicado. “Tanto el conductor como el maquinista han sido apartados del servicio a la espera de los resultados de la investigación”.
Crichlow reiteró en una rueda de prensa que las puertas del tren que arrastraron a Boahene funcionaban de forma correcta. Las puertas de los vagones del metro por lo general están equipadas con sensores que impiden que el tren se mueva si no se cierra del todo.
“Este es un caso muy, muy, muy raro. El equipo está diseñado para evitar que esto suceda”, señaló Crichlow, refiriéndose a las puertas del tren. “El sistema en sí está diseñado para mantener a las personas seguras”.
El presidente de NYC Transit aseguró que la zona de la plataforma por donde la víctima bajó del tren no está vigilada por cámaras de seguridad, por lo que no está claro cómo quedó atrapado. La última dirección del hombre en cuestión era un refugio para personas sin hogar.
La estación donde murió Boahene cuenta con cámaras de videovigilancia en la plataforma. Las cámaras transmiten la señal a tres monitores que permiten a los revisores del andén, cuya visión es limitada debido a su forma de curvatura. Monitores parecidos están en otras estaciones de la ciudad para facilitar a los revisores una mejor visión de las plataformas curvas del metro.
El tren que arrastró a la víctima estaba compuesto por los vagones de metros más nuevos de la MTA, los R211. Cada vagón mide 60 pies, menos que los modelos viejos de 75 pies que la MTA solía comprar. Como resultado, la ventana del maquinista en los nuevos trenes no se alinea perfectamente con los monitores de video en la estación de Utica Avenue. Hay un espacio alrededor de casi 112 pulgadas entre los monitores y las ventanas de la cabina, lo que obliga al conductor a girar la cabeza para ver bien las pantallas.
Los restos del terrible accidente todavía eran visibles para el día jueves en la estación de Utica Avenue. Un fino poste de metal al final del andén, que servía de barandilla para los empleados, estaba envuelto en cinta amarilla policial y una sección de la franja del andén que lo rodeaba había sido arrancada.
Los restos de hormigón desmoronado, un guante de goma negro y otro azul y un calcetín blanco sucio yacían sobre las vías.
Sigue leyendo:
• Empleado de la MTA descubre cadáver en avanzado estado de descomposición en una estación
• Tiro accidental de un policía deja una mujer herida en estación de metro de Brooklyn
• Conductor de tren ignoró advertencias antes de arrollar fatalmente a trabajadora del metro de El Bronx