Roscón de Reyes 2026: Entre el purismo artesanal y la revolución de los nuevos rellenos
El Roscón de Reyes 2026 une tradición y vanguardia. Entre rellenos de tarta de queso y la clásica mantequilla, el sector artesano resiste con calidad y sabor
Más que un dulce, el broche de oro de nuestras fiestas: pura artesanía, nata de verdad y el aroma que nos une cada 6 de enero. Crédito: Shutterstock
El Roscón de Reyes en 2026 no es solo un pan con frutas escarchadas; es un termómetro de la creatividad artesanal. Es un postre de panadería muy popular para celebrar el día de Reyes, en España y Latinoamérica. En la actualidad estamos viendo una convivencia armoniosa entre el purismo (que defiende el hojaldre y la nata de calidad) y la vanguardia que integra diferentes sabores.
La clave de mantener el gusto por el roscón de Reyes, tiene que ver con los pasteleros expertos que no solo trabajan a tope por estas fechas para garantizar la producción de roscones de reyes, sino en la versatilidad de estructuras de costos sin sacrificar la calidad de la grasa (mantequilla vs. aceites vegetales), asegurando que el roscón siga siendo el broche de oro de las fiestas.
El postre estrella para cerrar las fiestas
El roscón de reyes, uno de los productos estrella de las fechas navideñas, toma nuevas formas, sabores y rellenos sin dejar de lado los clásicos, como el seco, el de nata o el de crema.
En el Obrador De Rosa, en Liencres (Santa Cruz de Bezana), Rosa y su familia comienzan la temporada de roscones desde mediados de diciembre, según explica a EFE Eloy, su hijo, y no paran de venderlos hasta mediados de enero.
Esta pastelería familiar ha quedado tercera en el concurso regional de este producto que endulza la última fecha de la Navidad, aunque el año pasado se llevaron el primer puesto, consolidándose como uno de los favoritos.
En los días previos a la Navidad los que más se producen y venden son los de tarta de queso y turrón, originales de Rosa, que solo ofrecen hasta el 31 de diciembre porque luego se centran en la elaboración de los más clásicos: de nata, de trufa y el normal.
«Los que mas vendemos son los de tarta de queso y de los tradicionales el de nata», resalta Eloy, quien reivindica que el de tarta de queso es una invención de su madre que empieza a replicarse, lo que para ellos significa que «está rico y tiene éxito».
Durante la temporada de roscones se incorporan al obrador cuatro personas más, para hacer un total de diez, y «todas las manos son necesarias» en los días punteros, el 5 y el 6 de enero.
‘Galette de Rois’
La pastelería Sucré, de Santander, también prepara sus hornos para la temporada de roscones en noviembre para empezar a venderlos en diciembre, y las ventas se alargan hasta febrero.
David Bonaire señala a EFE que, como en otras tiendas, se han planteado añadir nuevas opciones, como pistacho, pero su clientela sigue demandando más los clásicos, sobre todo el de nata.
Por lo que apuestan en Sucré, además de los roscones, es por la ‘galette de Rois’, la versión francesa de este dulce navideño, que también contiene una figurita y se consume en estas fechas, elaborándose a partir de hojaldre.
Son pioneros, asegura Bonaire, en la venta de este producto en Santander, que junto al panetone de masa madre y el roscón son los «productos estrella» de la Navidad, por lo que en estas fechas también contratan más personal.
Subida de la mantequilla
Uno de los elementos clave para la elaboración de los roscones es la mantequilla, que, al igual que otros productos como los huevos, han subido de precio este año.
Por ello, muchas pastelerías se han visto obligadas a subir el precio del producto final o reajustar la elaboración, como el Obrador De Rosa, que ha pasado de ofertar tres tamaños a solo dos.
En Sucré, además del aumento del coste de la mantequilla, se ha notado también el incremento del chocolate, aunque no se ha repercutido en el producto final porque, según afirma el pastelero, no actualiza precios desde hace diez años.
Cada producto en su momento
En el Copo de Nieve, de Reinosa, las hermanas Esther y Beatriz González solo venden sus roscones del 2 al 6 de enero porque, opinan, «hay que vender cada producto en su fecha». «Nos los piden desde Todos los Santos, pero en esas fechas se venden otros dulces», indica a EFE Esther, tercera generación del obrador.
En el Copo el que más se vende es el tradicional de la casa, que es de hojaldre bañado y que lleva una capa de praliné en el interior, al que también se le puede añadir nata o crema.
En esta pastelería intentan calcular los precios «al milímetro» para que no afecte al producto final.
El roscón es el producto de una de las fechas más importantes del año para el negocio reinosano, porque del 2 al 6 de enero es cuando «más ajetreo y venta» hay y trabajan «sin parar», aunque no contratan más personal porque «no cabe» en el obrador.
Con información de EFE
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