7 síndromes muy extraños y que miles de personas padecen sin saberlo
Estos siete síndromes pueden alterar la percepción, provocar alucinaciones o generar creencias extrañas relacionadas con el cuerpo y la realidad
El síndrome de Cotard, uno de los más extraños, se presenta en una persona que cree o asegura estar muerta. Crédito: MY STOCKERS | Shutterstock
¿Alguna vez escuchaste sobre el síndrome de “Alicia en el País de las Maravillas” o quizás el síndrome de “Otelo”? Pese a que son trastornos con nombres muy extraños, la realidad es que sí existen y miles de personas podrían padecerlos. Incluso, hay otros aún más raros.
Cabe aclarar que muchos de estos síndromes no están certificados por la medicina mundial, pero no significa que no hayan sido estudiados (y descritos).
Estas afecciones pueden provocar alteraciones neurológicas y psiquiátricas con la capacidad de modificar la percepción del cuerpo, provocar alucinaciones o alterar la realidad.
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7 síndromes raros, muy raros, que miles de personas pueden padecer sin saberlo
1. Síndrome de Charles Bonnet: ver personas que no existen
Este caso involucra alucinaciones visuales, pero tiene una particularidad: suele aparecer en personas con una pérdida importante de visión que conservan la capacidad de comprender que las imágenes no son reales.
En este sentido, “la disminución de la información visual en la retina genera actividad espontánea en la corteza visual, produciendo imágenes vívidas y definidas, como figuras, animales o patrones”, se lee en la Biblioteca Nacional de Medicina.
2. Licantropía clínica: creer que te conviertes en un animal
La persona que padece este síndrome puede desarrollar la convicción delirante de que se está convirtiendo en un lobo u otro animal y describir cambios corporales que no están ocurriendo físicamente. Asimismo, las personas que lo padecen pueden también alucinar que su cuerpo está cambiando.
También los casos clínicos de este trastorno no solo se limitan a la apariencia y creencia, sino también se comportan como los animales que creen transformarse, según explica la revista Psicología y Mente. En este sentido, podrían desplazarse como ellos, atacar, aullar e incluso comer como ellos.
2. Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas
Según la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM), “es una afección neurológica desorientadora que afecta la percepción de la vista, el oído, el tacto, la sensibilidad y la percepción del tiempo”.
Quienes presentan este síndrome pueden experimentar distorsiones en el tamaño, la forma o la distancia de objetos y partes de su propio cuerpo.
Una mano puede parecer enorme, una habitación puede percibirse más pequeña de lo que es o el paso del tiempo puede sentirse alterado. Además, quienes presentan este síndrome pueden derivarse de otras afecciones como la migraña, la epilepsia y ciertas intoxicaciones y enfermedades infecciosas.
4. Síndrome de Capgras
Una persona con síndrome de Capgras puede reconocer físicamente a alguien cercano, pero estar convencida de que ese individuo fue sustituido por un impostor idéntico.
Se trata de un síndrome de identificación errónea que puede aparecer junto con esquizofrenia, demencias, enfermedad de Alzheimer, epilepsia, accidentes cerebrovasculares y lesiones cerebrales.
5. Síndrome de Otelo: celos convertidos en un delirio
No se trata de los celos habituales dentro de una relación. El síndrome de Otelo consiste en una creencia delirante de que la pareja está siendo infiel, incluso cuando no existen pruebas suficientes que la respalden.
Puede aparecer asociado con trastornos delirantes, accidentes cerebrovasculares, demencia de Alzheimer y otras condiciones neuropsiquiátricas.
Una revisión publicada en 2024 encontró comportamientos violentos en 25 de los casos analizados, equivalentes al 34%, por lo que esta condición puede representar un problema de seguridad además de salud mental.
6. Síndrome de Ekbom: sentir parásitos debajo de la piel
También conocido como infestación delirante, provoca la convicción persistente de que insectos, gusanos u otros organismos viven dentro o debajo de la piel. Algunas personas describen sensaciones de movimiento, picazón o mordeduras y pueden rascarse o lesionarse intentando eliminar los supuestos parásitos.
El Manual de Merck explica que “las sensaciones de prurito, movimiento e irritación que se tienen son muy reales. En un esfuerzo por librarse de estas sensaciones, la persona puede rascarse, hurgarse o mutilarse la piel lo suficiente como para causarse lesiones o úlceras”.
7. Síndrome de Cotard: creer que estás muerto
El llamado síndrome del cadáver ambulante, o síndrome de Cotard, consiste en un tipo de delirio en el que una persona puede estar convencida de que ha muerto, que su cuerpo ya no existe o que alguno de sus órganos ha desaparecido.
Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, este síndrome se ha observado con mayor frecuencia en personas con depresión grave.
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