¿Ansiedad o TOC? La diferencia clave que los terapeutas quieren que sepas
Ansiedad y TOC comparten síntomas, pero hay detalles que ayudan a diferenciarlos. Conoce las señales y cuándo buscar un profesional
Aproximadamente 1 de cada 40 adultos en Estados Unidos padece TOC. Crédito: Triocean | Shutterstock
Una persona podría padecer trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y confundir sus síntomas con los de la ansiedad. Esto se debe a que ambas afecciones de la salud mental comparten características similares.
Sin embargo, los especialistas explican que existen diferencias importantes en la forma en que aparecen los pensamientos y en las conductas que se utilizan para aliviar el malestar.
“El TOC es como la ansiedad, pero mucho más intensa”, así lo asegura la doctora en psicología Simone Leavell-Bruce, psicoterapeuta especializada en TOC, en conversación con la revista Women’s Health.
No obstante, señala que el tratamiento del TOC requiere estrategias específicas, ya que algunas respuestas habituales para tranquilizar a una persona pueden reforzar el ciclo de obsesiones y compulsiones.
Según la Fundación Internacional del TOC, aproximadamente 1 de cada 40 adultos en Estados Unidos padece este trastorno. Asimismo, los síntomas pueden aparecer durante la infancia, la adolescencia o al comienzo de la edad adulta.
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¿Cuál es la diferencia clave entre el TOC y la ansiedad?
La diferencia más importante está en el contenido y la función de los pensamientos. Cuando una persona padece del trastorno de ansiedad generalizada, las preocupaciones suelen relacionarse con situaciones cotidianas, como el trabajo, la economía, la salud o la familia.
Por su parte, aquellas diagnosticadas con TOC, experimentan obsesiones que pueden consistir en pensamientos intrusivos, dudas persistentes o temores que contradicen los valores y deseos de la persona.
Por ejemplo, alguien con ansiedad podría pasar la noche preocupado por una evaluación académica y preguntarse si se preparó lo suficiente. Mientras tanto, una persona con TOC podría temer que durante esa evaluación diga algo ofensivo de manera involuntaria y pasar horas revisando sus recuerdos para comprobar que no desea hacerlo.
En este sentido, lo que preocupa a las personas con TOC es que aquello que se les cruza por la mente y que en realidad no quieren hacer. La psicóloga Simone Leavell-Bruce dice: “Eso es lo que hace que el TOC sea tan aterrador: te confronta con algo que simplemente no reconoces en ti mismo”.
¿Cómo saber si tienes TOC?
Solo un profesional de salud mental puede determinar si los síntomas corresponden al TOC, a un trastorno de ansiedad o a ambas condiciones. La evaluación considera el tipo de pensamientos, la presencia de compulsiones, el tiempo que ocupan y su efecto sobre la vida cotidiana.
Recibir un diagnóstico adecuado es importante porque las estrategias terapéuticas deben ajustarse al trastorno. Ofrecer tranquilidad constante o ayudar a comprobar repetidamente una obsesión puede mantener el ciclo compulsivo, aunque la intención sea aliviar el sufrimiento.
Ambas condiciones pueden tratarse. Si los pensamientos o rituales generan angustia, consumen mucho tiempo o interfieren en la vida diaria, buscar ayuda profesional es un primer paso.
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