5 hábitos alimenticios que debes seguir durante la pandemia (y siempre) según la OMS

La OMS aconseja qué comer para ayudar a tu cuerpo a prevenir y combatir las infecciones

La nutrición adecuada es importante para el buen funcionamiento del sistema inmunitario.
La nutrición adecuada es importante para el buen funcionamiento del sistema inmunitario.
Foto: Polina Tankilevitch / Pexels

La nutrición está íntimamente relacionada con la inmunidad, así como al riesgo y la gravedad de las infecciones. Por ello es necesario que pongamos atención especial a nuestra alimentación durante la pandemia de COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud señala que aunque ningún alimento ni suplemento dietético puede prevenir ni curar la COVID-19, una alimentación saludable es importante.

Cómo llevar una dieta saludable según la OMS:

1. Consume alimentos variados; que no falten frutas y verduras

Foto: Shutterstock

Frutas y verduras. Consume diariamente una variedad de tipos y colores de productos para darle a tu cuerpo la combinación de nutrientes que necesita.

Cereales integrales no procesados. Por ejemplo: trigo, maíz, arroz integral o avena. Son excelente fuente de fibra y brindan una sensación de saciedad

Legumbres como los frijoles y las lentejas. Las legumbres son muy nutritivas y saludables. Aportan proteína vegetal, fibra, folato y hierro. Además son bajos en grasas, sin colesterol y con bajo índice glucémico.

Alimento de origen animal. Carne, lácteos y huevos. Preferentemente aves y pescado, que generalmente contienen menos grasa que la carne de ternera, cordero o cerdo.

El pescado aporta proteína, vitamina D, vitamina B12 y grasas saludables, son la mayor fuente de omega-3 (especialmente el pescado graso como el salmón, caballa, sardina, la trucha de lago y el atún).

Entre comidas, los bocadillos ideales pueden ser fruta fresca, vegetales crudos (como palitos de zanahoria, apio, etc.) o nueces.

2. Reduce tu consumo de sal

Foto: Castorly Stock/Pexels

El consumo diario de sal no debe exceder los 5 gramos (una cucharadita).

Usa poca sal al preparar los alimentos. Reduce el consumo de salsas saladas como la de soja.

Al comprar alimentos enlatados, opta por aquellos sin sal, ni azúcar añadido. También puedes optar por los reducidos en sodio. Enjuagar alimentos como los frijoles ayuda retirar el exceso de sodio.

3. Opta por grasas saludables

Foto: Steve Buissinne /Pixabay

En lugar de cocinar con mantequilla, ghee o manteca de cerdo opta por grasas más saludables, como el aceite de oliva. 

Elige productos lácteos desnatados o semidesnatados.

Evita los alimentos fritos, también los procesados y horneados que contengan grasas trans.

4. Limita el consumo de azúcar agregado

Foto: Aline Ponce/Pixabay

Limita el consumo de bebidas azucaradas como los refrescos, jugos de fruta y bebidas a base de jugo, concentrados líquidos y en polvo, aguas aromatizadas, bebidas energéticas y deportivas. También el café o té listos pata beber y leche aromatizada.

También limita los bocadillos procesados, galletas, pasteles, golosinas, cereales azucarados, frutas en almíbar, así como el uso de azúcar, jarabes y miel que agregas a tus alimentos y bebidas.

A los niños tampoco debe darse alimentos con sal ni azúcar añadida hasta después de los dos años, y debe ser de manera limitada.

5. Bebe suficiente agua

Foto: PxHere

El agua es esencial para una buena salud. Es la mejor opción para la mayoría de las personas, siempre que el agua sea segura para el consumo.

La Fuente de Nutrición de Harvard señala que el agua ayuda a restaurar los líquidos perdidos a través del metabolismo, la respiración, la sudoración y la eliminación de desechos. Ayuda a evitar el sobrecalentamiento, lubrica las articulaciones y los tejidos, mantiene la piel sana y es necesario para una digestión adecuada. Es la bebida perfecta sin calorías para saciar la sed y rehidratar el cuerpo.

Limita el consumo de alcohol

Foto: Cottonbro/Pexels

La OMS señala que existe un nivel seguro de consumo de alcohol. El alcohol debilita el sistema inmunitario y, por consiguiente, reduce la capacidad para hacer frente a las enfermedades infecciosas.

En ningún caso debe consumir ningún tipo de producto alcohólico como medida preventiva o de tratamiento frente al COVID-19.

Los expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard señalan que además de la alimentación saludable, estar físicamente activo, controlar el estrés y dormir lo suficiente son acciones fundamentales para mantener nuestro sistema inmunológico fortalecido.

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