Sobrepeso en perros y gatos: cómo prevenirlo y cuándo consultar al veterinario

Aprende a prevenir el sobrepeso en perros y gatos: cómo medir la comida, controlar los premios, reconocer señales y consultar al veterinario.

Especialistas revelan algunas conductas que le provocan ansiedad a nuestras mascotas.

Tu mascota puede tener sobrepeso sin que lo notes: señales y consejos para prevenirlo Crédito: Shutterstock

El sobrepeso en perros y gatos no debe interpretarse como una señal de buena salud. En muchos casos, el aumento de peso ocurre de manera gradual y pasa inadvertido hasta que la mascota comienza a cansarse más, moverse con dificultad o perder interés en actividades que antes disfrutaba.

La Asociación Médica Veterinaria Estadounidense (AVMA) recomienda controlar el peso durante toda la vida del animal y trabajar con un veterinario para establecer una alimentación y una rutina adecuadas. El diagnóstico no depende únicamente de la balanza: también se evalúa la condición corporal y la masa muscular de la mascota.

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Cómo saber si una mascota tiene sobrepeso

Una forma sencilla de observar el estado corporal es mirar al animal desde arriba y desde un costado:

  • Las costillas deberían poder palparse con facilidad, aunque no necesariamente verse.
  • Debe haber una cintura visible detrás de las costillas.
  • El abdomen debería subir ligeramente desde el pecho hacia las patas traseras.
  • La grasa acumulada en el pecho, el abdomen o la base de la cola puede ser una señal de exceso de peso.
  • En los gatos, también conviene observar si pueden acicalarse, saltar y moverse con normalidad.

Estas señales pueden variar según la raza, la edad y la contextura. Por eso, la evaluación más confiable es la que realiza un veterinario mediante una escala de condición corporal, generalmente de 1 a 9.

Medir la comida es más importante que llenar el recipiente

Una de las causas más frecuentes del aumento de peso es servir porciones mayores de las que la mascota necesita. La cantidad adecuada depende de factores como la edad, el tamaño, la raza, el nivel de actividad, el estado reproductivo, las enfermedades existentes y el tipo de alimento.

Las instrucciones del envase sirven como punto de partida, pero no sustituyen la evaluación profesional. Dos animales del mismo tamaño pueden necesitar cantidades diferentes.

Lo recomendable es medir la comida con una taza específica o, si el veterinario lo indica, con una balanza de cocina. También es importante dividir la ración diaria en horarios regulares y evitar dejar alimento disponible todo el día cuando la mascota tiende a comer por aburrimiento.

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Los premios también cuentan

Galletas, snacks, restos de comida, huesos masticables y pequeños bocados que recibe durante el día pueden sumar muchas calorías. La guía de nutrición de AAHA recomienda que los premios no superen, en general, el 10% de las calorías diarias de la mascota.

Para reducir el exceso de calorías:

  • Cuenta todos los premios dentro de la alimentación diaria.
  • Evita ofrecer comida de la mesa.
  • Utiliza parte de la ración habitual como recompensa.
  • Elige premios pequeños y adecuados para su tamaño.
  • No premies automáticamente cada vez que pide comida.

El agua fresca debe estar siempre disponible, tanto para perros como para gatos.

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No cambies la dieta de manera brusca

Si una mascota necesita perder peso, el plan debe ser gradual. Reducir drásticamente la comida o dejar al animal sin comer puede causar problemas de salud.

En los gatos, una restricción repentina puede aumentar el riesgo de lipidosis hepática, una enfermedad potencialmente grave relacionada con la acumulación de grasa en el hígado. Cornell University College of Veterinary Medicine recomienda que cualquier programa de reducción de peso en gatos se realice bajo supervisión veterinaria y de forma progresiva.

Tampoco conviene sustituir el alimento balanceado por una dieta casera, suplementos o una dieta cruda sin consultar antes con un profesional. Una dieta inadecuada puede provocar deficiencias nutricionales o empeorar enfermedades que ya estaban presentes.

Actividad física según la edad y la salud

El ejercicio ayuda a controlar el peso, conservar la masa muscular y mejorar el bienestar, pero debe adaptarse a cada animal.

En los perros, puede incluir caminatas, juegos de búsqueda, actividades de olfato y sesiones breves de juego en casa. La duración debe aumentar gradualmente, especialmente si el animal lleva tiempo sedentario o tiene sobrepeso.

En los gatos, son útiles los juguetes interactivos, las varitas, los circuitos para trepar y los comederos tipo rompecabezas. Varias sesiones cortas de juego suelen ser más efectivas que una sola actividad prolongada.

Si la mascota jadea demasiado, cojea, se muestra desorientada, vomita o deja de querer continuar, hay que detener la actividad y consultar al veterinario.

La edad y la esterilización pueden cambiar sus necesidades

Las necesidades nutricionales no son las mismas durante toda la vida. Un cachorro o un gatito necesita una alimentación distinta de la de un adulto. Las mascotas mayores pueden reducir su actividad y necesitar ajustes en la cantidad de alimento.

Después de la esterilización, algunos animales también pueden requerir una revisión de sus porciones y de su nivel de actividad. Esto no significa que necesariamente aumentarán de peso, pero sí que conviene controlar su condición corporal con mayor atención.

Un aumento repentino de peso tampoco debe atribuirse automáticamente a la comida. Algunas enfermedades y ciertos medicamentos pueden influir en el metabolismo o en el apetito.

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Cuándo llevar a la mascota al veterinario

Conviene pedir una cita si:

  • Aumenta de peso sin cambios aparentes en su alimentación.
  • Se cansa más durante los paseos.
  • Tiene dificultades para subir escaleras o saltar.
  • Respira con esfuerzo.
  • Dejó de acicalarse o moverse como antes.
  • Presenta dolor, rigidez o cojera.
  • Pierde el apetito.
  • Vomita o tiene diarrea.
  • Necesita un plan específico para adelgazar.

El veterinario puede calcular el peso ideal, revisar la masa muscular, descartar enfermedades y establecer una cantidad diaria de alimento. También puede recomendar controles periódicos para comprobar que la pérdida de peso sea segura.

Prevenir el sobrepeso no significa privar a una mascota de comida o actividad. Significa conocer sus necesidades, medir las porciones, controlar los premios y observar los cambios antes de que afecten su salud.

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