Hipertensión: el jugo de arándano, uno de los más poderosos aliados para reducirla

El estilo de vida y la calidad de la dieta, son aspectos fundamentales en el control de la hipertensión. Recientemente, un estudio publicado por Journal of Gerontology, demostró que beber jugo de arándanos silvestres reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular al mejorar la presión arterial y la función de los vasos sanguíneos

De acuerdo con el estudio el consumo de 200 gramos de arándanos al día en jugo silvestre, es una buena alternativa natural para disminuir la presión arterial.
De acuerdo con el estudio el consumo de 200 gramos de arándanos al día en jugo silvestre, es una buena alternativa natural para disminuir la presión arterial.
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La hipertensión es un enemigo silencioso que deteriora significativamente la salud cardiovascular y se deriva en complicaciones que pueden poner en riesgo la vida. Es una condición perniciosa que gradualmente ejerce presión sobre el corazón, impidiendo que lleve a cabo su función de manera eficiente y por obvias razones predispone a las personas a sufrir un ataque cardíaco y un derrame cerebral. Por fortuna, existen poderosos alimentos que brillan por sus efectos reductores de la presión arterial. Entre los principales se encuentran los arándanos que desde hace muchos años han atraído mucha atención en los círculos médicos por sus incomparables beneficios para la salud. Según un estudio del Journal of Gerontology, los arándanos son gran aliado para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular al mejorar la presión arterial y la función de los vasos sanguíneos. Sobre todo cuando se consumen en jugo fresco y 100% natural.

De acuerdo con los investigadores, los arándanos son una fruta que brilla por sus propiedades cardioprotectoras. En dicho trabajo de investigación, encontraron que consumir solo 200 gramos de arándanos podría ayudar a reducir la presión arterial sistólica y mejorar la salud de los vasos sanguíneos. Estudiaron estos efectos después de ofrecer bebidas de arándanos silvestres a una muestra de 40 hombres todos los días durante un mes. Otros participantes recibieron una bebida de control, con fines comparativos. A los sujetos se les midió la presión arterial a intervalos regulares y se les realizaron pruebas que midieron la dilatación mediada por el flujo de la arteria braquial en la parte superior de los brazos. Esto les permitió tener una idea de cuánto se ensancha la arteria a medida que aumenta el flujo sanguíneo.

Los hallazgos revelaron que la dilatación mediada por el flujo mejoró en aproximadamente un 2% dentro de las dos horas posteriores al consumo de la bebida de arándanos y el efecto se mantuvo después de un mes de consumo diario.Además, la presión sistólica se redujo en un promedio de 5 milímetros de mercurio; la presión sistólica es uno de los dos componentes que se utilizan para medir la presión arterial.

Como dato al margen: el número inferior es la presión arterial diastólica, el nivel más bajo que alcanza la presión arterial entre latidos. El número superior, la presión sistólica, es más importante porque da una mejor idea de su riesgo de sufrir un derrame cerebral o un ataque cardíaco.

¿Por qué los arándanos benefician el control de la presión arterial?

De acuerdo con Harvard Health, entre las revelaciones más grandes del estudio fue que el efecto del jugo de arándanos fresco y sin ningún tipo de azúcar, es similar al de los medicamentos comunes para tratar la presión arterial alta y lo más sorprendente de todo es que ofrece protección durante el mismo período de tiempo.

Los investigadores del estudio señalaron numerosos aspectos nutricionales y medicinales sobre las propiedades terapéuticas relacionadas con los arándanos. Una de sus más grandes virtudes enfocadas en sus bondades cardioprotectoras se relacionaron con sus altos niveles de antocianinas, un antioxidante único que se encuentra predominantemente en las bayas. Estas moléculas son las que le dan a las bayas sus ricos colores, y los arándanos son conocidos por tener la mayor cantidad. La investigación también mostró que las antocianinas mejoran la función de las células endoteliales en el cuerpo.

Además, los arándanos son una compleja fórmula nutricional, no en vano son de los alimentos más densos en nutrientes del mundo y es por ello que son medicina pura. Se distinguen por su contenido en fibra, ácido gálico, luteína, manganeso, resveratrol, vitamina C, vitamina K y zeaxantina. Sin lugar a dudas uno de sus compuestos que más llama la atención es el ácido gálico, del cual se cuenta con cerca de 6.500 artículos de investigación científica sobre sus beneficios curativos. Entre los principales se sabe que es un fuerte agente antifúngico / antivírico y un antioxidante activo. Esta sustancia también resulta peculiarmente positiva para la salud cardiovascular, a lo cual se suman las propiedades antiinflamatorias de los arándanos.

De tal manera que integrar arándanos en la dieta diaria es une excepcional protector de la salud, son ideales para cuidar el peso corporal, controlar los niveles de glucosa en sangre, benefician la salud intestinal , digestiva y renal. Tienen propiedades depurativas y son un grandioso complemento para fortalecer al sistema inmunológico. Y lo mejor de todo es que es un verdadero deleite integrarlos en la dieta diaria, van bien en jugos, licuados, con avena y cereales, en ensaladas, panadería saludable y más.

Lo cierto es que existen varios factores relacionados al estilo de vida y la calidad de la dieta, que son herramientas clave en el control de la hipertensión. De acuerdo con los expertos es fundamental seguir una dieta natural libre de procesados, vigilar el consumo de sodio, procurar tener un peso saludable, controlar el estrés, realizar actividad física, evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Además, integrar el consumo de poderosos alimentos ricos en antioxidantes siempre será de ayuda y los arándanos son una de las mejores formas de lograrlo.

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