Cómo darte cuenta si estás con principio de congelamiento y qué hacer de inmediato
Cómo reconocer los primeros signos de congelamiento, qué hacer de inmediato y cuándo buscar ayuda médica para evitar daños graves.
El entumecimiento y la piel enrojecida pueden ser las primeras señales de un principio de congelamiento. Crédito: Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial. | Impremedia
El frío extremo no solo incomoda: también puede ser peligroso. Cuando las temperaturas bajan por debajo de cero, el cuerpo empieza a perder calor más rápido de lo que puede producirlo y aparece un riesgo poco tomado en serio: el principio de congelamiento. Detectarlo a tiempo puede evitar lesiones permanentes e incluso complicaciones graves.
En esta nota te explicamos cómo reconocer las primeras señales de congelamiento, qué partes del cuerpo se ven más afectadas y qué hacer paso a paso si sospechas que estás atravesándolo.
Qué es el principio de congelamiento
El principio de congelamiento ocurre cuando la piel y los tejidos comienzan a perder calor de forma acelerada debido a la exposición al frío intenso, especialmente cuando hay viento, humedad o temperaturas bajo cero. En esta etapa inicial, el daño todavía es superficial y reversible, siempre que se actúe con rapidez. Sin embargo, si la exposición continúa, el frío puede afectar capas más profundas de la piel, los músculos e incluso los nervios.
A diferencia de la hipotermia, que compromete la temperatura general del cuerpo, el congelamiento suele concentrarse en zonas específicas, sobre todo aquellas más expuestas o con menor circulación sanguínea. Manos, pies, orejas, nariz y mejillas son las áreas más vulnerables. En estas partes, los vasos sanguíneos se contraen para conservar el calor central, lo que reduce el flujo y favorece el daño por frío.
El riesgo del principio de congelamiento es que muchas veces no duele o el dolor desaparece rápidamente. El entumecimiento y la pérdida de sensibilidad pueden dar una falsa sensación de alivio, cuando en realidad el tejido ya está sufriendo. Por eso, reconocer las primeras señales y actuar de inmediato es clave para evitar lesiones permanentes, infecciones o secuelas a largo plazo.

El congelamiento ocurre cuando la piel y los tejidos comienzan a enfriarse de forma extrema. En una fase inicial (congelamiento superficial), el daño aún es reversible si se actúa rápido. Si avanza, puede provocar lesiones profundas, pérdida de sensibilidad y daño permanente.
Puedes ver: Cómo organizar el hogar para pasar varios días bajo tormenta
Zonas del cuerpo más vulnerables
El congelamiento suele aparecer primero en partes expuestas o con menor circulación sanguínea:
- Manos y dedos.
- Pies y dedos del pie.
- Orejas.
- Nariz.
- Mejillas.
Puedes ver: 10 trucos para sufrir menos el frío con temperaturas bajo cero
Señales de que estás con principio de congelamiento
Prestar atención a estos síntomas es clave:
- Piel muy fría al tacto.
- Entumecimiento o pérdida de sensibilidad.
- Hormigueo o sensación de pinchazos.
- Piel pálida, blanca o ligeramente azulada.
- Textura dura o rígida en la zona afectada.
Un dato importante: el dolor puede desaparecer, lo que no significa que el problema haya pasado, sino que está empeorando.
Qué hacer de inmediato si sospechas congelamiento
Actuar rápido puede marcar la diferencia. Es clave entrar en un lugar cerrado y calefaccionado lo antes posible y retirar ropa húmeda o mojada.
Debes calentar la zona afectada de forma gradual, usando el calor corporal o agua tibia, nunca caliente. Los médicos recomiendan cubrir la piel con mantas secas y mantener la zona elevada si es posible.
Lo que NO debes hacer
Estos errores pueden agravar la lesión:
- No frotar la piel congelada.
- No usar calor directo como estufas, radiadores o fuego.
- No pinchar ampollas si aparecen.
- No caminar si los pies están congelados, salvo que sea imprescindible.

Cuándo buscar atención médica urgente
Consulta de inmediato si la piel se vuelve azul oscura o negra y/o aparecen ampollas. También si el entumecimiento persiste después de recalentarse.
Otra señal de alerta es el dolor intenso al recuperar la temperatura. O si la persona presenta confusión, somnolencia o signos de hipotermia.
Cómo prevenir el congelamiento
La prevención es clave en climas extremos:
- Abrigarse en capas, con ropa térmica.
- Usar guantes, gorro y calzado impermeable.
- Evitar la exposición prolongada al frío y al viento.
- Mantenerse seco.
- Limitar el consumo de alcohol en climas fríos.
Un aviso importante: el congelamiento no siempre se siente de inmediato. Muchas personas no se dan cuenta hasta que el daño ya empezó. Escuchar al cuerpo y actuar rápido puede evitar consecuencias serias.
Puedes ver:
¿Es peligroso palear nieve? Qué dice la ciencia sobre los riesgos para la salud
¿Saunas y baños fríos? Conoce los verdaderos efectos en tu salud
Qué le pasa a tu cuerpo si comes kiwi a diario: querrás añadirlo en todos tus platos