Carolina Sandoval pasó tremendo susto en una habitación de hotel y en paños menores

La venezolana Carolina Sandoval estaba a medio vestir en un hotel a 26 pisos de altura cuando pasó un susto que por poco la deja paralizada

Carolina Sandoval pasó tremendo susto en una habitación de hotel y en paños menores.
Carolina Sandoval pasó tremendo susto en una habitación de hotel y en paños menores.
Foto: Mezcalent

La venezolana Carolina Sandoval tiene ya varios días en Chicago donde ya se encuentra su hija Bárbara Camila viviendo en la residencia de estudiantes de la universidad donde emprenderá sus estudios de medicina. Como ya sabemos que los cuartitos de estudiantes son muy pequeños, La Venenosa rentó un habitación de hotel sin imaginar que se llevaría tremendo susto en la misma. Mientras estaba literal en paños menores no se percató que un hombre estaba en la ventana de la habitación a 26 pisos de altura.

Obviamente, el primer pensamiento de Carolina Sandoval: “¿Cómo está este hombre ahí en la ventana a 26 pisos de altura?” Ya pasado el susto pudo explicar cómo sucedió y se reía de lo mismo. Resulta que se trataba de un trabajador del hotel que estaba limpiando las ventanas. Tanto ella como su hija Bárbara Camila y otra amiga que las acompañaba reían de lo sucedido. Pero obviamente, la ex talento del programa de Telemundo Suelta la Sopa, no perdió oportunidad de bromear sobre lo sucedido. “Si ellas no estuviesen aquí me hubiesen conseguido tirada de largo a largo. Qué susto“, dijo riendo La Venenosa.

Por otro lado, su imaginación fue más allá y bromeó también sobre todas las cosas que ha podio ver ese señor en el hotel, no sin aprovechar el tiempo de saludarlo con la mano cosa que él también hizo al tiempo que reía. Fue bueno que Carolina Sandoval tuviese este momento de humor en medio de tantas emociones que ha vivido los últimos días. No sólo es el hecho de dejar a su hija adolescente ya convertida adulta en la universidad, sino la nostalgia que dicha separación implica. Sin embargo, Carolina Sandoval se ha encargado de dejar claro que, aunque se le arruga el corazón, también esto es un motivo de un orgullo inmenso y de saberse que, como madre, es sin duda una de las mejores.